Tarta de zanahoria sin lácteos. La mejor del mundo!

Tarta de zanahoria sin lácteos

Puede que el título del post suene pretencioso, pero es que es la realidad. La tarta de zanahoria siempre ha sido de mis favoritas, pero desde mi alergia a los lácteos no la había vuelto a comer con frosting (su cremita y tal). Pero ahora he encontrado el frosting sin lácteos -y vegano- definitivo. Y combinado con el bizcocho de zanahoria…¡brutal!

Tarta de zanahoria sin lácteos

El pasado día 22 fue mi cumpleaños, y esta fue la tarta con la que lo celebré. 37 palos ya, madre mía! Para que os hagáis una idea: solo estábamos 3 y nos comimos más (bastante más) de la mitad de la tarta. De postre. Por la noche. Casi me hacen la ola.

Si me seguís en RRSS ya sabréis que este verano he andado por Islandia, la hemos cruzado de norte a sur andando. Y claro, son muchas horas (y días) andando y pasando hambre, con lo que tienes mucho tiempo de pensar en muchas cosas pero, sobre todo, en comida. Y en uno de esos momentos fue cuando decidí que para mi cumpleaños iba a preparar una tarta de zanahoria o carrot cake pero con su frosting y todo.

Tarta de zanahoria sin lácteos

La suerte es que como el tema de la comida vegana está muy de moda, hoy en día es bastante sencillo encontrar sucedáneos veganos de muchos productos. Hacía tiempo que le tenía el ojo echado al queso de untar vegano, pero no me había atrevido a probar aún, porque algunos sucedáneos de quesos veganos son bastante malos, la verdad. Aún así, decidí arriesgarme y preparar un frosting de queso y nata sin queso ni nata, sino con el queso de untar vegano y la nata de la leche de coco. ¿El resultado? Ni en mis mejores sueños podía estar tan rico y tan similar a la versión original!

Tarta de zanahoria sin lácteos

El único «pero» que tiene esta tarta y las fotos es que sufrió un accidente justo cuando estaba terminando de decorarla! La culpa mía, por melona. Se me metió en la cabeza que quería usar un stand concreto, aún a sabiendas de que la base está despegada. Y me puse a montarla y decorarla encima del stand. Y justo cuando le puse el último copetillo de frosting, no sé qué hice y el stand se cayó. A causa de eso, la tarta se quedó un poco torcida para un lado, y no había manera de volver a hacerla simétrica sin cargarme todo. Así que bueno, torcida pero entera…¡y buenísima igualmente!

Tarta de zanahoria sin lácteos

Tarta de zanahoria sin lácteos. La mejor del mundo!

Dificultad:IntermediateTiempo de preparación:1 hora Tiempo de cocción: 50 minutosTiempo de descanso:1 hora Tiempo total:2 horas 50 minutosPorciones:8 porciones

Ingredientes

  • Para el frosting

Instructions

  1. Precalentamos el horno a 180ºC.
    Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.
  2. En un bol, batimos juntos el aceite, los huevos, la panela y la vainilla. Batimos bien hasta que quede una mezcla homogénea y un poco espesa.
  3. Añadimos poco a poco a la mezcla la harina tamizada con la levadura y batimos hasta integrar.
  4. Pelamos y rallamos o picamos muy finamente las zanahorias y las añadimos a la maza, mezclando con una espátula. Por último, añadimos la canela al gusto.
  5. Engrasamos un molde con un poco de aceite y vertemos la mezcla. Damos unos golpecitos al molde contra la mesa, para quitar las burbujas e igualar la superficie.
  6. Horneamos durante 45-50 minutos. Al pinchar con un palillo en el centro tiene que salir limpio.
  7. Dejamos templar en el propio molde unos 10 minutos, y a continuación desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar por completo.
  8. Mientras se enfría, preparamos el frosting o glaseado. Para ello, ponemos la nata de coco fría en un bol junto con el azúcar glas y batimos con ayuda de unas varillas. Cuando empiece a montar, añadimos el queso crema y la vainilla. Batimos para que todo se integre bien. Reservamos en la nevera hasta el momento de montar la tarta.
  9. Cuando el bizcocho esté frío, cortamos en tres trozos y le quitamos la panza que le haya salido (nos la comemos, por eso el control de calidad y tal). Ponemos uno de los trozos, lo cubrimos con bien de frosting, otro trozo de bizcocho, otra buena capa de frosting, el último trozo de bizcocho y decoramos. Yo usé una manga pastelera a la que le corté la punta, y fui poniendo pequeñas cantidades de frosting para hacerle los «piquitos» que se ven.

Notas

  • la decoración la podéis hacer un poco al gusto: lisa, cubrir toda la tarta, hacerle decoraciones con la manga pastelera…
  • al bizcocho le podéis añadir jengibre además de canela. O quitarle la canela si no os gusta.
  • también podéis añadirle nueces al bizcocho, ¡queda buenísimo!
  • si encontráis otro tipo de nata vegetal que sirva para montar, podéis usarla en lugar de la de coco. Si usáis la de coco, tiene que ser la de lata. Para conseguir la nata, tenéis que dejar la lata varias horas en la nevera para que solidifique y se separe en dos fases. Abrir la lata con cuidado para que no se mezclen las dos fases, veréis que arriba está la sólida (la nata) y abajo la líquida (el agua de coco). El agua os sirve para un batido o para añadir a otras recetas.
  • si no encontráis queso crema vegano, lo podéis hacer casero usando yogures de soja. Tenéis la receta aquí (pero sin usar sal ni especias).
Foto casera para que veáis el corte

Y con esta receta tan brutal vuelvo al mundo blogueril y virtual, después de tanto tiempo de desconexión. Os esperan un montón de recetas ricas sin lácteos, ¡no os las perdáis!

Muás, Iratxe

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